La geotecnia vial integra el estudio del terreno con el diseño de pavimentos flexibles y rígidos, terraplenes viales, taludes en cortes y rellenos, y obras complementarias como muros, drenajes y subestructuras de puentes. Su correcta ejecución es determinante en la vida útil de la infraestructura vial y en la seguridad del tráfico durante décadas de operación.
La caracterización geotécnica de la traza incluye sondeos exploratorios, ensayos SPT y CPT, calicatas para identificar subrasante, y ensayos CBR en laboratorio y campo. Estos datos alimentan el diseño del paquete estructural (subbase granular, base estabilizada, capa asfáltica o losas de hormigón) según métodos AASHTO 93, MEPDG, mecanicista racional o catálogos locales de pavimentos.
Los terraplenes viales sobre suelos blandos requieren tratamientos específicos —precarga, drenes verticales, columnas de grava, pilotes de inclusión, geosintéticos basales— para acelerar consolidación y limitar asentamientos diferenciales en tableros de puentes adyacentes. El control de compactación mediante densímetro nuclear, cono y arena y ensayos Proctor verifica el cumplimiento de los grados de compactación especificados.
Los muros de contención de carretera (gaviones, suelo reforzado MSE, hormigón armado) deben dimensionarse para empujes activos/pasivos, sobrecarga de tráfico y solicitación sísmica según normativa aplicable. El drenaje longitudinal y transversal —cunetas, alcantarillas, subdrenes— es crítico para prevenir saturación de la estructura y deterioro prematuro del pavimento bajo cargas dinámicas repetidas.